sábado, 2 de mayo de 2009

CELEBRACIÓN DE LA DE MAYO VENEZUELA

En Venezuela y en otros países del mundo se realiza la celebración de la fiesta de la Cruz de Mayo con motivo de rendir un homenaje a la Naturaleza, por ser en mayo, por lo general, el inicio de la estación de las lluvias, elemento favorable para la exaltación del ánimo telúrico, el mismo lo disfrutan en conjunto personas, animales y cosas. Luis Domínguez en su libro Fiestas Tradicionales en el Estado Miranda sostiene que también se celebra la resurrección de la Naturaleza, la una reactivación de la vitalidad aletargada por la sequía; y lo describe como un libertinaje de colores, de perfumes, de paisajes, de frescura.
Desde el día 3 de Mayo en Venezuela, se inicia la celebración de la Cruz de Mayo con características diferentes según la región, realizándose en su honor numerosas ceremonias organizadas por Sociedades o Cofradías o por iniciativa particular, en las cuales se pagan promesas solicitadas generalmente por motivos de salud o por devoción. Se improvisan altares donde se coloca la cruz en calles, casas particulares o locales donde funcionan Sociedades de la Cruz.
Muchas veces la Cruz está acompañada por otras imágenes tales como San Antonio de Padua, Las Animas Benditas del Purgatorio, El Niño Jesús, entre otros.
La celebración a la Cruz de Mayo en el estado Miranda es una tradición profundamente arraigada, donde es reverenciada mediante el ritual de los velorios de Cruz. El fervor del pueblo se expresar con celebraciones durante todo el mes que se prolongan hasta la fecha de la coronación que es el 31 de mayo. En algunos lugares se extienden hasta el 16 de Julio con la celebración de la virgen del Carmen
Para Realizar el velorio de cruz los creyentes elaboran una Cruz con madera, ubicándola siempre en un lugar alto y visible; pintada de algún color vistoso, vestida con papeles de colores y adornada con flores, en el lugar que lo permite emplean flores campestres, tales como rosas, jazmines, malabares, trinitarias y clavellinas. El altar generalmente es hecho con una estructura arqueada y muy bien labrada conformando una especie de nicho forrado con cortinas y adornado con cintas de colores o flores.
Durante toda la noche y hasta el amanecer, se realiza un ritual en el que todos los celebrantes colocados frente a la Cruz expresan invocaciones, seguidas de rezos, del rosario cantado o rezado y luego los recitadores de décimas se van alternando con cantos de fulía, que pueden ser de contenido religioso o profanos, y son interpretados por solistas que se suceden y reciben respuesta del coro de asistentes...
Los instrumentos acompañantes varían según la zona geográfica, los más usuales son: el cuatro, que da la base armónica; el plato de peltre, que se emplea como instrumento idiófono al rasparlo rítmicamente con un cuchillo, tenedor o cuchara; una o varias maracas; un número variable de pequeños tambores bimembranófonos llamados tamboras o tambores de fulía; y finalmente, las palmadas de los asistentes que trasmiten el carácter vivaz y alegre de la fulía.
El velorio es una fiesta colectiva donde cada quien aporta algún elemento del plato tradicional, de esta manera se sirve el carato, café o chocolate, las gallinas para el sancocho, las verduras, hallaquitas de chicharrón y el postre, conformado por pelotas o tembladores, gofios, buñuelos, tejas, cazabes, naiboas y otros.
Quienes celebran la festividad solicitan en sus oraciones por la bonanza de las cosechas y por la salud de los enfermos; también rezan para alejar las enfermedades que flagelan los campos o para protegerse del Maligno o Diablo.